En la medicina humana se ha repetido por décadas la frase “somos lo que comemos”,
y hoy sabemos que esta afirmación aplica también para nuestros animales de
compañía. La nutrición no solo cumple el papel de aportar energía y mantener la vida,
sino que se convierte en una herramienta clave de medicina preventiva, ya que puede
reducir el riesgo de enfermedades crónicas, mejorar la calidad de vida y prolongar la
longevidad de perros y gatos.